drmoscoso.com

Inicio Mi perfil Servicios Citas
logotipo

f8

NAVEGACIÓN
Inicio
Servicios en el Consultorio Pediátrico
Ubicación del Consultorio con google maps
TEMA DE LA SEMANA
Crecimiento y Desarrollo
Enfermedades Comunes
Consejos Generales
Vacunas
Contacto

Conoce sobre nuestras extractoras de leche materna

lactym

VACUNAS EN MENORES DE 1 AÑO

 

Vivimos en una sociedad que considera que las buenas noticias ya no son noticia. Es por esto, que seguramente han oído más sobre los riesgos de las inmunizaciones que sobre sus beneficios. Sin embargo, estos beneficios siguen siendo, para la gran mayoría de los bebés, muy superiores a sus riesgos.

Las vacunas se basan en el principio de que la exposición a microorganismos patógenos debilitados o muertos (en forma de vacunas) o los venenos (toxinas) que ellos producen, pero tratados con procedimientos químicos o térmicos para hacerlos inocuos (toxoides), hace que el organismo produzca los mismos anticuerpos que se desarrollarían si el organismo fuera atacado por la enfermedad. Armados con la memoria especial que es única en el sistema inmunológico, estos anticuerpos "reconocen" a los microorganismos específicos si estos atacan en el futuro y los destruyen.

No hace muchos años, las causas  más comunes de mortalidad infantil eran las infecciones, como la difteria, la tifoidea y la viruela. El sarampión y la tosferina eran tan frecuentes que se esperaba que a todos les dieran. Millares de niños morían o quedaban lisiados de por vida por culpa del sarampión.

Hoy, la viruela y el sarampión han sido virtualmente eliminadas y la tifoidea como la difteria son raras. Solo a un pequeño porcentaje de niños les da tosferina y la parálisis infantil es una enfermedad que a pocas madres preocupa y muchas desconocen.  Todo esto es responsabilidad de las vacunas.

Luego de vacunar a su niño, no deje de consultar al medico si el niño presenta:

  • Temperatura de 40 º o más

  • Llanto agudo y persistente por más de tres horas

  • Crisis convulsivas (ataques)

  • Reacción alérgica (hinchazón de la boca, cara o garganta, dificultades para respirar, comezón)

  • Decaimiento excesivo (el bebé casi no se puede despertar)

Es importante que usted sepa que contiene la jeringa que se acerca a su bebé, a continuación tendrá una guía de las vacunas que recibirá su niño durante su primer año.

 

DPT: Esta contiene toxoides de difteria, tétanos y vacuna contra pertusis (tosferina). Se la administra a los 2, 4, 6 y 18 meses  y un refuerzo a los 4 años de edad.

Las reacciones a los toxoides son raras, pero la reacción a la tosferina si es común. Puede causar tumefacción y dolor en el sitio de aplicación, que pueden durar hasta 4 semanas. Fiebre y malestar en las primeras 24 horas que ceden por lo general con la administración de un antitérmico.

Excepcionalmente puede producir: somnolencia excesiva, llanto persistente (1%), hipertermia de 40.5 grados o más (0.3%), convulsiones (0.06%).

VPO/VPI: Desde hace treinta años la Vacuna de la Polio Oral (VPO) ha salvado miles de vidas. Los niños reciben esta vacuna a los 2, 4, 6 y 18 meses con un refuerzo entre los 4 y 6 años. La vacuna ha demostrado ser muy segura y es raro el caso de que un niño muestre reacción alguna. Pero siempre existe el riesgo minúsculo (1 en 8,7 millones) de parálisis. Actualmente existe también vacuna para polio inyectable (VPI) combinada con otras vacunas, la cual no posee este riesgo.

VACUNA ANTIHEMOFILO B (Hib): Esta protege contra infecciones causadas por las mortales bacterias Hemofilos influenzae como meningitis, epiglotitis, septicemia, celulitis, osteomielitis y pericarditis, todas ellas muy graves. Se coloca con igual esquema a la DPT. Existe también combinada con otras vacunas.

 HEPATITIS B: Es una enfermedad crónica del hígado que puede predisponer a cáncer hepático. Para prevenirla se necesitan 3 dosis de la vacuna y un refuerzo al año de la última dosis. Los efectos secundarios no son comunes, y si los hay son de corta duración. Se puede colocar con el mismo esquema que la DPT y existen vacunas combinadas con DPT y HiB.

ROTAVIRUS: El rotavirus es uno de los principales agentes productores de enfermedad diarreica. El 95% de los niños habrán sufrido infección por este agente a la edad de 5 años. Sin embargo, esta es más severa entre los niños de 6 meses a 2 años de edad.

Esta vacuna protege contra la enfermedad diarreica aguda grave (que requiere hidratación intravenosa) causada por el rotavirus. Se administran 2 dosis, la primera entre la semana 6 y 14 de vida, y la segunda entre las semanas 14 y 24. Esta nueva vacuna no posee el riesgo de intususcepción (la entrada de una porción del intestino dentro del mismo intestino) que tenía la vacuna anterior.

VACUNA CONTRA EL PNEUMOCOCO: El Streptococcus pneumoniae es una bacteria responsable de infecciones graves en lactantes y niños como neumonía, meningitis, otitis o septicemia (infección generalizada). En el mundo, más de un millón de niños fallecen por infecciones causadas por este germen.

Hasta hace pocos años la única posibilidad era tratar a estos niños con antibióticos. El grupo más susceptible eran los menores de 2 años quienes además no respondían a las vacunas contra este germen. Los avances en la investigación médica nos permiten disponer de una vacuna que protege contra los siete serotipos prevalentes en las infecciones por pneumococo en niños.

Es una vacuna muy segura con la cual se puede inmunizar a niños tan pequeños como los menores de 2 años. Este es un gran avance en pediatría puesto que cada vez aparecen cepas de pneumococos más agresivos y resistentes a antibióticos. El esquema de vacunación consiste en 4 dosis de vacuna a los 2,4,6 y  un refuerzo a los 12 a 15 meses. Los niños mayores de 1 año también pueden recibir la vacuna con esquemas que dependen de su edad.

 

Centro Médico Metropolitano, consultorio 113. Av Mariana de Jesus y calle B N311-190.

Telf. 2463361 Ext. 227. Directo: 2920085 contacto: consulta@drmoscoso.com